Importancia en la continuidad de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en contexto de COVID-19.

Resumen:

En el siguiente informe se pretende realizar una revisión general del aporte a nivel internacional de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y en particular de aquellas misiones en las cuales Chile participa, esto con el objetivo principal de recalcar la importancia que tiene la continuidad de las operaciones de mantenimiento de paz en un contexto de pandemia por COVID-19

Palabras claves: Operaciones de mantenimiento de la paz ONU, participación de Chile en las operaciones de mantenimiento de la paz, pandemia por Coronavirus.

Introducción:

En el mes de diciembre del año 2019, se notifica la aparición de un nuevo virus SARS-CoV-2 causante de la enfermedad infecciosa de coronavirus 2019 (COVID-19) en la Ciudad de Wuhan – China, donde estalla el brote. Este virus por su parte tiene una alta transmisibilidad, lo cual en un mundo globalizado ha generado una propagación mucho más rápida, llegando al mes de abril de 2020 con 2.893.000 personas contagiadas a nivel mundial.[1]

Este nuevo virus ha representado uno de los más grandes desafíos a nivel internacional, tanto en temas de salud, como en los modelos económicos, sociales y culturales del siglo XXI, retando a la comunidad internacional a realizar un trabajo coordinado y cooperativo para enfrentar la pandemia por coronavirus, sobre todo en aquellos países, donde la estabilidad tanto económica como política y social, aun requieren de mayor asistencia.

En este sentido, el siguiente informe pretende demostrar la importancia que tiene la continuidad de una de las funciones más significativas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), correspondiente a las operaciones de mantenimiento de la paz y particularmente en aquellas operaciones en las cuales participa Chile, en un nuevo escenario caracterizado por la pandemia causada por el nuevo virus COVID-19.

Desarrollo:

Las Naciones Unidas fueron fundadas, como se declara en la Carta, para «preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra». [2]

  1. Operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas

En el año 1948, el Consejo de Seguridad autorizó el despliegue de los observadores militares de las Naciones Unidas en Medio Oriente, dando inicio al mantenimiento de la paz, instrumento el cual hasta el día de hoy, es uno de los más eficaces con los que cuenta la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Esta primera misión desplegada por las Naciones Unidas, tenía el objetivo de vigilar el Acuerdo Armisticio entre Israel y los países árabes, esta operación recibió el nombre de Organismo de las Naciones Unidas para la Vigilancia de la Tregua (ONUVT). A partir  de esta misión y hasta la actualidad han participado cientos de miles de efectivos militares, así como miles de policías de la ONU y civiles de más de 120 países en las operaciones de mantenimiento de la paz. [3]

1.1 Inicios de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

En un contexto de “Guerra Fría”, donde existían constantes rivalidades entre países pertenecientes a los dos grandes bloques (Estados Unidos y la URSS), mantenían constantemente paralizado al Consejo de Seguridad, es en ese momento que se hace imperante el nacimiento del concepto de mantenimiento de la paz.  

En un comienzo el mantenimiento de la paz  limitaba sus objetivos y tareas a mantener el alto al fuego y la estabilización sobre los terrenos, mediante esfuerzos políticos necesarios para resolver los conflictos por medios pacíficos. Las misiones de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz, estaban compuestas por observadores militares desarmados y tropas ligeramente armadas, quienes desempeñaban funciones de vigilancia, información y aumento de la confianza en la población civil.

Las dos primeras misiones desplegadas por las Naciones Unidas y que hoy continúan en funcionamiento corresponden a: El Organismo de las Naciones Unidas para la Vigilancia de la Tregua (ONUVT) y el grupo de observadores Militares de las Naciones Unidas en la India y Pakistán (UNMOGIP), estas operaciones demuestran el tipo de misión de observación y vigilancia, donde además los observadores militares de las Naciones Unidas no iban armados.

La primera Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas (FENU I), fue la  primera misión de mantenimiento de la paz armada desplegada el año 1956 por el conflicto debido a la crisis del Canal de Suez.

Con el fin de la Guerra Fría, la naturaleza de los conflictos cambio, pasando de conflictos entre Estados a conflictos interestatales y guerras civiles, por lo que la estrategia para el mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas tuvo que cambiar de forma sustancial.

Las Naciones Unidas debieron modificar y ampliar las operaciones sobre el terreno donde se realizaban tareas de observación, a estas tareas se le añaden actividades más complejas y multidimensionales. Las nuevas misiones de las Naciones Unidas debían velar por los acuerdos de paz y apoyar en el asentamiento de una paz duradera.

1.2 Situación actual: Nuevos retos

Las fuerzas de mantenimiento de la paz se enfrentan a un importante reto para cumplir sus misiones, debido a los diversos desafíos que se hacen cada vez más complejos, y un futuro que trae consigo exigencias inciertas.

En la actualidad se llevan a cabo aproximadamente 15 misiones de mantenimiento de la paz con algo más de 110.000 militares, policías y civiles.[4]

Como resultado de las misiones de mantenimiento de la paz, debido a la transición pacífica y la reconstrucción de los Estados que hoy se encuentran en funcionamiento, se ha visualizado una disminución del personal en las misiones de las Naciones Unidas. Sin embargo, esta reducción de personal no tiene relación en ningún caso con los retos que aún existen o pueden aparecer. De hecho han surgido nuevos conflictos, los cuales traspasan fronteras locales y regionales, lo cual demuestra que la demanda de misiones sobre el terreno seguirán siendo tareas cada vez más complejas.

El mantenimiento de la paz se ha caracterizado por su gran dinamismo y se ha ido adaptando a los nuevos retos. En este sentido, los objetivos de las misiones de mantenimiento de la paz abordan tareas complejas tales como: facilitación de los procesos políticos, protección de civiles, establecimiento de instituciones de gobiernos sostenibles, desarme, desmovilización o la reintegración de excombatientes, promoción y vigilancia de los derechos humanos, etc.

  1. Participación de Chile en las Operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas

La participación del Estado de Chile en operaciones de cooperación internacional, tiene una historia de larga data que se extiende desde el año 1935 cuando Chile junto a Estados Unidos, Brasil, Argentina, Uruguay y Perú, participaron de la Comisión Militar Neutral del Chaco-Boreal, destinada a fiscalizar el cumplimiento de los acuerdos de paz entre Bolivia y Paraguay que ponía fin a la guerra que se desarrolló entre los años 1924-1932.[5]

La colaboración de Chile en las operaciones de mantenimiento de la paz, ha tenido una proyección, desarrollo y aumento en el número del personal participante, como también el incremento de las complejidades tales como: los aspectos jurídicos, negociaciones, organización de fuerzas, etc. A su vez las Fuerzas Armadas de Chile, han constituido un gran desafío profesional, lo que significa planificar, preparar, instruir y entrenar unidades y personal para que se desempeñen en el extranjero tanto en el ámbito Conjunto y/o combinado.

 En este sentido, la última dictación  del Decreto Supremo N°68 de 1999:[6] que modifica el decreto N° 94 de 1996[7] que aprueba la Política Nacional para la participación del Estado Chileno en Operaciones de Mantenimiento de la Paz., atiende las complejidades de las demandas vinculadas a las operaciones de paz, en el cual se contemplan expresamente la posibilidad de que Chile participara en operaciones de mantenimiento de la paz bajo el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, situación que amplía la participación del país.

En este contexto, Chile ha explicitado los criterios tanto políticos como operativos sobre los cuales sustenta su participación en acciones destinadas a resguardar la paz y seguridad internacionales; objetivos de perfeccionamiento del personal y de las instituciones de la defensa convocadas a integrar la misión a realizar.

Las operaciones de mantenimiento de la paz están consideradas como una tarea propia de la función militar y/o policial, estipulada en la Ley 19.067 y su actualización realizada el año 2008 por la Ley 20.297,[8] entendiéndose que el personal militar y/o policial obedece al concepto de “tropa” en el contexto de las operaciones de paz y que este tipo de operaciones son fundamentales en el contexto de la política exterior del Estado.

2.1 Preparación de las Fuerzas armadas de Chile para el despliegue de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.

Las fuerzas de operaciones de paz que despliega Chile se entrenan en el Centro Conjunto de Operaciones de Paz de Chile (CECOPAC), creada por el Decreto Supremo N°114 de 2000, como organismo interinstitucional dependiente del Ministerio de Defensa Nacional, a través del Estado Conjunto Mayor de la Defensa Nacional.

Este organismo se encarga de preparar y entrenar al personal de las FF.AA; de orden y seguridad pública y civiles, asesoramiento del Ministerio de Defensa en materia de operaciones de paz y el mantenimiento del registro de los acuerdos e iniciativas internacionales en operaciones de paz.

2.2 Análisis de las operaciones de mantenimiento de la paz de Chile

La participación de Chile en las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y en despliegue de efectivos especializados comenzó con las misiones de: Autoridad Provisional de las Naciones Unidas en Camboya (APRONUC), Misión de Observación de las Naciones Unidas para Irak y Kuwait (UNIKOM en inglés), Comisión Especial de Observación de Naciones Unidas en Irak (UNSCOM) y Administración de Transición de las Naciones Unidas para Timor Oriental (UNTAET)[9]. Estas misiones representan la complejidad de las operaciones de paz en el mundo, caracterizada por su multidimensionalidad, por lo que nace la necesidad de generar un centro de estudio y formación para los efectivos enviados a las misiones de las Naciones Unidas en Chile.

A partir del año 2002, con la creación de Centro Conjunto de Operaciones de Paz de Chile (CECOPAC), Chile comenzó a participar en operaciones como Fuerza de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la paz en Chipre (UNFICYP), Operación Militar de la Unión Europea en Bosnia-Herzegovina (EUFOR) y más recientes Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH). En la Actualidad Chile se mantiene activo en varias misiones alrededor del mundo.[10]

Las acciones iniciadas por el país, se destacan en términos de profesionalismo,  preparación, entrenamiento y capacitación, la cual se mantienen en constante incremento junto con las capacidades del contingente militar desplegado en las misiones, debido a los esfuerzos del CECOPAC, Estado Mayor Conjunto (EMCO) y las instituciones de las cuales proviene el personal (Fuerza Aérea, Ejército, Armada, carabineros y Policía de Investigaciones). Además es importante mencionar que las directrices de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Tales como: Derechos Humanos (DDHH), protección de civiles, Mujer, paz y seguridad, VIH/SIDA, reglas de enfrentamiento – ROE/DUF, etc., han sido paulatinamente integradas en la formación de los efectivos chilenos desplegados en las misiones.[11]

La contribución del personal enviado por Chile a las misiones se divide tanto en despliegues rápidos y fuerzas stand-by, personal que sin duda se hace imperante incrementar tanto a nivel militar, policial y civil. En concordancia con lo anterior, CECOPAC realiza constantes esfuerzos por formar a una mayor cantidad de efectivos tanto militar, policial como civil. Si bien la contribución del personal a las operaciones de mantenimiento de la paz ha ido avanzando, esta ha tenido alcances variados.

Otro factor importante a mencionar tiene que ver con los lineamientos que ha planteado la Organización de Naciones Unidas (ONU) en la Agenda Mujer, Paz y Seguridad, donde insta a los Estados Miembros a aumentar el número de mujeres en misiones de paz en todos los niveles y puestos de mando y liderazgo. En este sentido, Chile no ha logrado cumplir de manera óptima los criterios planteados por la ONU, respecto a la incorporación de mujeres en puestos de liderazgo en las misiones de paz. Sin embargo, existe un incremento de personal militar femenino en diversas misiones como en EUFOR ALTHEA (Bosnia-Herzegovina), en Misión de Verificación de la ONU en Colombia.

Chile con el tiempo ha demostrado su compromiso con las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, lo que se demuestra en la voluntad de las instituciones a cargo, de incorporar los criterios y lineamientos planteados por la ONU en la preparación de los cursos de pre-despliegue y despliegue para las misiones de paz.

  1. Contexto actual: Operaciones de mantenimiento de la paz en ejercicio

Uno de los mecanismos más eficientes con los cuales cuentan las Naciones Unidas es el mantenimiento de la paz. En este sentido las fuerzas de la ONU apoyan a los gobiernos a desarrollar planes nacionales de preparación para la pandemia, tales como disminuir al máximo la interrupción de los servicios de primera necesidad durante una pandemia, brindar asesoramiento respecto a las medidas preventivas y de control como lo son la cuarentena, el higiene personal y distanciamiento social.[12]

El departamento de Operaciones de Paz y Departamento de Apoyo Operativo, donde también se incluyen la División de Gestión de Salud y Seguridad; y Salud Ocupacional, a partir del trabajo estrecho que están realizando expertos mundiales, gobiernos y socios junto a la Organización Mundial de la Salud (OMS), para expandir rápidamente el conocimiento científico sobre el coronavirus que permita a su vez, proporcionar asesoramiento a países sobre medidas para proteger la salud y prevenir la propagación. Se han revisado todas las rotaciones de tropas y policías programadas para los próximos seis meses, con el fin de solicitar a ciertos países que retrasen las rotaciones en tres meses para mantener la fuerza operativa y continuar con las tareas comandadas por la ONU en el territorio.

Paralelamente, aquellas misiones que se encuentran en funcionamiento, han adoptado una serie de medidas de mitigación que busca promover la seguridad y salud del personal de las Naciones Unidas que se encuentran en las misiones. Ejemplo de esto son la Policía de las Naciones Unidas (UNPOL) que ha realizado un manual sobre los procedimiento que debe seguir el personal en sus operaciones diarias durante o incluso antes de la pandemia de COVID-19 en sus comunidades de acogida, así también la Unidas de Genero han desarrollado un análisis sobre COVID-19 y Mujeres, Paz y Seguridad (WPS), a partir de la recopilación de ejemplos de cómo las misiones de paz de la ONU están reorientando la implementación del mando de WPS en un contexto de pandemia.[13]

  1. Consideraciones: La importancia de la continuidad de operaciones de paz de las Naciones Unidas

Para poder superar esta crisis producto de la pandemia por Coronavirus que generó el colapso tanto de  los sistemas de salud como la economía y normas sociales, se hace imperante el trabajo coordinado de los países para gestionar problemas globales como este y los venideros.

El concepto de paz pareciera ser algo abstracto, pero sin embargo el mantenimiento de la paz es una labor tremendamente sacrificada que se desarrolla muchas veces en condiciones difíciles y peligrosas. Esta labor que desarrollan miles de efectivos tanto militares, policiales y civiles de las Naciones Unidas, cumplen un rol fundamental en un contexto de pandemia, ya que contribuyen en la mitigación del virus, sobre todo en aquellos países que no se encuentran en condiciones de poder enfrentar esta pandemia, debido a su inestabilidad tanto política, económica y/o social. El mundo confía en el personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, que está presente donde nadie más puede ni quiere estar, independiente de los obstáculos que se presenten.

Este nuevo contexto exige la adaptación de las operaciones de paz. En este sentido respecto a las misiones en las cuales Chile participa, estas deben seguir la preparación a partir de los cursos de pre-despliegue. Frente a la contingencia se han tomado medidas como la creación de una plataforma virtual o E-Learning para darle continuidad a la preparación de los efectivos que participaran tanto en la Operación Militar de la Unión Europea en Bosnia y Herzegovina (EUFOR ALTHEA), en la cual se encuentran actualmente 16 efectivos del ejército de Chile que se desempeña en el cuartel general y un equipo de Enlace y Observación de la Misión, como en el caso de la Fuerza de las Naciones Unidas para el Mantenimiento de la paz en Chipre (UNFICYP), donde actualmente se encuentran 6 efectivos del Ejército de Chile y 6 efectivos  la Armada de Chile se hallan desplegados en el área de la misión. Así mismo para el caso de la Misión Política Especial de las Naciones Unidas en Colombia, donde participa un gran número de efectivos tanto de las fuerzas armadas como las fuerzas del orden y seguridad.

Hoy en día y en plena pandemia por COVID-19, los esfuerzos por dar continuidad a la formación a través de los cursos de pre-despliegue de los efectivos que son enviados a las misiones, se ha vuelvo cada vez más complejo, lo que ha generado buscar nuevas formas y utilización de nuevas herramientas para lograr con los objetivos propuestos, tanto del Centro Conjunto para Operaciones de Paz de Chile (CECOPAC), como de las instituciones de las FF.AA y del orden y seguridad, para poder cumplir con el mandato de las Naciones Unidas y poder llevar a cabo las operaciones de mantenimiento de la paz en las distintas partes del mundo.

Las operaciones de mantenimiento de la paz que se encuentran activas deben seguir trabajando de manera coordinada con las autoridades nacionales, prestando apoyo a partir de las herramientas y competencias que se poseen, tales como: utilización de tecnologías para facilitar la comunicación a distancia para sensibilizar a la población sobre el COVID-19 y garantizar el perfecto funcionamiento de las cadenas de suministro para apoyar a las comunidades en su abastecimiento.

La pandemia por COVID-19 dejará un sinfín de problemas que ya se comienzan a divisar, ya sea en el plano económico como en las consecuencias que asumirán principalmente los países más pobres como lo es la “hambruna”. La ayuda humanitaria será primordial y serán las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU quienes además se tengan que hacer cargo de tan importante misión.

  1. REFERENCIAS.
  2. ANEPE (2010) El aporte de la defensa nacional en los 200años de la independencia de Chile. Revista Política y Estratégica. [En línea]
  • Biblioteca del Congreso Nacional. Legislación Chile. Decreto Supremo N°94 de 1996: Política Nacional para la participación del Estado Chileno en Operaciones de Mantenimiento de la paz. [En línea] [Visitado el 24/04/2020] https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=136077
  • Biblioteca del Congreso Nacional (2008) Ley N° 20.297 Modifica Ley N° 19.067 y establece normas para la participación de tropas chilenas en operaciones de paz. [En línea] [Visitado el 24/04/2020]  https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=283311

[1] CNN ESPAÑOL (2020). Coronavirus 25 de abril, minuto a minuto: más de 200.000 muertes a nivel mundial. [en línea] 25 de abril 2020. [visitado el 27/04/2020] https://cnnespanol.cnn.com/2020/04/25/coronavirus-25-de-abril-minuto-a-minuto-mas-de-28-millones-de-casos-en-el-mundo/

[2] Naciones Unidas. Carta de las Naciones Unidas, Preámbulo. [en línea] [visitado el 24/04/2020].  https://www.un.org/es/sections/un-charter/preamble/index.html

[3] Naciones Unidas, Mantenimiento de la paz. Historia de las operaciones de mantenimiento de la paz. [en línea] [visitado el 24/04/2020] https://peacekeeping.un.org/es/our-history

[4] Naciones Unidas, Mantenimiento de la paz. Historia de las operaciones de mantenimiento de la paz. [en línea] [visitado el 24/04/2020] https://peacekeeping.un.org/es/our-history

[5] Estado Conjunto Mayor (EMCO) Operaciones de paz. [en línea] [visitado el 24/04/2020] https://www.emco.mil.cl/?page_id=111

[6] Biblioteca del Congreso Nacional. Legislación Chile. Decreto Supremo N°68 de 1999. Modificación decreto que aprueba la participación del Estado Chileno en Operaciones de Mantenimiento de la paz. [en línea] [visitado el 24/04/2020 ]https://www.resdal.org/caeef-resdal/assets/chile—decreto-68_10-nov-1999.pdf

[7] Biblioteca del Congreso Nacional. Legislación Chile. Decreto Supremo N°94 de 1996: Política Nacional para la participación del Estado Chileno en Operaciones de Mantenimiento de la paz. [en línea] [visitado el 24/04/2020] https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=136077

[8] Biblioteca del Congreso Nacional (2008) Ley N° 20.297 Modifica Ley N° 19.067 y establece normas para la participación de tropas chilenas en operaciones de paz. [en línea] [visitado el 24/04/2020] ]https://www.leychile.cl/Navegar?idNorma=283311

[9] ANEPE (2010) El aporte de la defensa nacional en los 200 años de la independencia de Chile. Revista Política y Estratégica.

[10] Instituto Libertad. Ideas para Chile. Informe OPAZ

[11] ANEPE (2019) Análisis de la participación de Chile en operaciones de paz: una mirada desde el compliance.

[12] Organización Mundial de la Salud (2005) Lista de verificación de la OMS del plan de preparación para una pandemia de influenza. Alerta epidémica y respuesta. [en línea] [visitado el 27/04/2020] https://www.who.int/csr/resources/publications/influenza/WHO_CDS_CSR_GIP_2005_4SP.pdf

[13] Naciones Unidas. Mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas. Impacto de COVID-19 en la paz de la ONU. [en línea] [visitado el 27/04/2020] https://peacekeeping.un.org/en/impact-of-covid-19-un-peacekeeping