CONFLICTO ARMADO ARMENIA Y AZERBAIYAN Y ALGUNAS DE SUS CONSECUENCIAS INMEDIATAS A LA POBLACIÓN CIVIL

El Secretario General de las Naciones Unidas condenó la continua escalada de violencia entre Armenia y Azerbaiyán en la zona de conflicto de la provincia Nagorno-Karabaj, recordando a todas las partes sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario de proteger a los civiles al igual que la infraestructura civil.

“António Guterres está muy preocupado por los informes del aumento de las hostilidades, incluidos los ataques a zonas pobladas», aseguró su portavoz, Stéphane Dujarric.

El Secretario General de la ONU, también subrayó que no existe una solución militar al conflicto e instó a las partes a que cesen inmediatamente todas las hostilidades.

El Secretario General hizo un llamamiento a todos los actores regionales e internacionales relevantes para que ejerzan activamente su influencia con el fin de lograr un fin urgente de los combates y volver a las negociaciones bajo los auspicios de los copresidentes del Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa”, añadió Dujarric.

Según informaciones de prensa, ambas partes se acusan mutuamente de la violencia iniciada a finales de septiembre. Los enfrentamientos debidos a la disputa territorial del enclave Nagorno-Karabaj han ocasionado decenas de muertos y heridos, muchos de ellos civiles.

Actualización humanitaria

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) también expresó su preocupación por las hostilidades en curso a lo largo de la línea de contacto.

Desde el comienzo de la última ronda de hostilidades hasta hoy, más de 40 civiles han muerto y más de 200 han resultado heridos en ambos lados. Cientos de casas han sufrido daños graves.

“Los equipos de país de la ONU tanto en Ereván como en Bakú están preparados para responder a las necesidades humanitarias a medida que surjan”, informó el portavoz, aunque añadió que hasta el momento ninguno de los gobiernos ha solicitado asistencia internacional a la Organización.

Los niños están muriendo

En un comunicado emitido por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, la agencia señaló que ya han pasado diez días desde que la violencia «se intensificó drásticamente» en la zona de conflicto de Nagorno-Karabaj.

COVID-19

Las continuas hostilidades entre Armenia y Azerbaiyán provocarán una interrupción directa de la atención médica y una carga adicional para los sistemas de salud que ya se han visto afectados durante la pandemia de COVID-19, aseguró este miércoles el portavoz de la ONU.

Stéphane Dujarric informó en su encuentro diario con la prensa que la Organización Mundial de la Salud advirtió que ambos países han visto aumentos recientes en la transmisión de COVID-19.

Hasta el 11 de octubre, los nuevos casos de COVID-19 notificados en Armenia se habían duplicado en dos semanas, y en Azerbaiyán los contagios han aumentado aproximadamente un 80% durante la última semana.

“COVID-19 no respeta fronteras ni líneas de separación. Aprovechará cualquier lapso de vigilancia, cualquier crisis que desvíe nuestra atención del esfuerzo global para detener su marcha mortal. Las escaladas en el conflicto militar crearán el entorno para que el virus se propague y la movilización de tropas para el conflicto, junto al desplazamiento de poblaciones a causa de él, se suman a la capacidad del virus para afianzarse, advirtió la OMS”, dijo Dujarric.

La OMS, junto con todos los equipos de la ONU en Armenia y Azerbaiyán continúa apoyando la respuesta al COVID-19 en ambos países para salvar vidas y medios de vida afectados por la pandemia.

“La Organización también está ampliando sus operaciones para responder a las crecientes necesidades de salud en las que inevitablemente incurrirán las continuas hostilidades, esto incluye los preparativos para una mayor transmisión de COVID-19”, aseguró el portavoz.

El pasado 6 de octubre, la OMS clasificó el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán como una emergencia aguda grado 2, es decir un evento que afecta a uno o varios países con consecuencias moderadas para la salud pública.

Los equipos de la ONU en Armenia y Azerbaiyán reiteraron el llamamiento del Secretario General para un alto el fuego global, que ayuda a crear las condiciones en todo el mundo para la entrega de ayuda vital y para llevar esperanza a los lugares que se encuentran entre los más vulnerables a la pandemia de COVID-19.

«Este es otro claro ejemplo de por qué debe respetarse el llamamiento del Secretario General. Como ha dicho a menudo, mientras los humanos sigan luchando contra otros humanos, el único ganador será el virus», concluyó Dujarric.

REFERENCIAS

https://news.un.org/es/story/2020/10/1481902
https://news.un.org/es/story/2020/10/1482372